5 temas para pasar una divertida tarde de apocalipsis

 

Hoy os traemos esta divertida presentación de temas indicados para contemplar el fin del mundo mientras tomáis una cerveza, practicáis una nueva postura del Kama-sutra, o jugáis a la playstation. Espero que disfrutéis.

El Requiem de Mozart, con Barbara Bonney como soprano y la dirección de John E. Gardiner. No es un tema, es una obra clásica completa, pero… ¿se os ocurre algo más indicado?

R.E.M. It’s the end of the world. De acuerdo, no es una letra que trate sobre el fin del mundo propiamente dicho, pero a nosotros nos gusta. Además, como reza la letra… Es el fin del mundo tal y como lo conozco… y soy feliz.

Marylin Manson, Last Day on Earth. Que, para algunos incautos y alarmistas, es hoy.

Dimmu Borgir, Progeries of the great apocalypse. Un clásico del Metal extremo con un video dirigido de forma exquisita. No os preocupéis, es el fin del mundo, pero las fuerzas oscuras depositarán a sus hijos en el advenimiento de la MTV2

La marcha de las valkirias, ride of the valkyries del genial Wagner, con escenas de Apocalypse now, de Coppola. Genial. Muy propia para mirar por la ventana y ver las bolas de fuego devorar el coche del vecino, más caro que el nuestro.

 

 

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R.E.M – Murmur

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Un poco de información sobre el disco debut de R.E.M, grabado en 1983.

Fecha de lanzamiento: 1983:

Este disco no parece de esta época. Si nos situamos a comienzos de los 80 podríamos ver que era el apogeo del post punk, el hard rock y el heavy metal. Tampoco podría ser encasillado o definido en un estilo musical, por lo que lo más apropiado sería llamarlo rock alternativo: está entre medias de géneros como el post punk, rock, pop. También en su época fue denominado «college rock», ya que los temas tenían difusión por las radios universitarias.

Si nos ponemos a escuchar el disco vemos que está compuesto por canciones con riffs de guitarra simples, melodías pegadizas; la increíble voz de Stipe, usando en cada canción miles de recursos, un gran acompañamiento rítmico por parte de Bill Berry y Mike Mills, letras misteriosas e indescifrables.

Este LP no tuvo éxito comercial, pero tuvo excelentes críticas y podría ser considerado de los mejores de los 80 en su género. Es un semidesconocido para aquellos que no sean acérrimos seguidores de la banda, pero su escucha debería ser obligatoria.

 

 

 

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