Supa Scoopa

Hey, hey, Vigo, just hold me tight
Everybody’s singing the blues tonight

Si, amigos y amigas, a mi el Stoner Rock me gusta mucho pero a Siniestro Total hay que conocerlos y amarlos.

Y hoy más. ¿Por qué?. Porque el grupo de hoy es de Vigo, amigos míos. A los que no habéis estado nunca, os diré que la gente que no es de allí sólo tiene dos opiniones sobre Vigo. Que es la ciudad más aburrida del mundo o que es una ciudad en la que la diversión no acaba nunca. Y con afirmaciones tan rotundas, se hace evidente que lo que se comprueba en las visitas no es la ciudad, es el visitante.

De Vigo son Supa Scoopa, el grupo de hoy y el album que hoy visitamos es Slices of Life. Leyendo su nombre y a no ser que os hayáis perdido en el camino y no hayáis empezado por el principio, ya adivinamos una de sus mayores influencias, pero ellos en su FaceBook nos cuentan que su influencia principal son los sonidos psicodélicos de los 70. Y este humilde servidor le ve el regustillo setentero muy claramente a temas como Deep Ocean. La propuesta en cualquier caso es muy apetecible, porque se regodean en la psicodelia a ratos y se dejan empapar por ella pero el cantante es siempre contundente, dándolo todo.

Aparte de eso, ¿qué queréis que os cuente?. Lo de todas las semanas, lectores míos, una máquina de riffs de nuevo esta semana con ritmos que os van a sorprender y a desorientar, que tal y como está la música es lo mejor que os puede pasar.

Eso si, estas semanas, nos hemos desviado un poco del camino, porque es necesario caminar por otros parajes y observar otros horizontes para poder ubicarnos adecuadamente, pero esta semana volvemos al riff contundente setentero, al rock pesado, al cantante rasgándose la garganta y la distorsión burra pero con la sensibilidad necesario para hacer de este disco otro de esos que debemos tener siempre a mano. A mi ya sólo con The Chase me tienen conquistadito para siempre.

Vamos, como tiene que ser:

http://www.youtube.com/watch?v=Sqyoxp5V9Yg

Bueno, pues ahora que os habéis puesto un poco cachondetes (vosotros y vosotras) con el ritmo y la fuerza de estos paisanos míos, os digo que os podéis ir a su BandCamp para descargaros su disco al precio que consideréis más adecuado y como siempre os digo, si, gratis también es un precio, pero sé que si tenéis un poquito de oído y alma os rascaréis estos bolsillos que llevamos hoy en día todos, es decir rotos y raquíticos para pagar unos pocos euretes por un trabajo más que bien hecho; que os podéis ir a su FaceBook a fisgonearles un rato y a su MySpace si os gusta, también. Además os podéis enterar de su calendario de conciertos, que moi en cuanto vengan a Madrid no se los va a perder.

Que el polvo del desierto os acompañe.

También te puede interesar:

Electric Ruin

¡No one leaves Polka!

Ellos si, Electric Ruin si que lo hicieron y han venido para demostrároslo. Y aquí estoy yo como siempre para acercároslos. Hambrientos, sudorosos e insaciables lectores de este, nuestro rincón desértico.

¿Os imagináis el groove de los 70 con ese riff con tanta clase sobre una línea de bajo bien trabajado y la batería marcando el tempo con un traje un poco jazzy?, ¿con una melodía vocal elegante y melódica y unos solos con buen gusto y cargados de efectos un poco lisérgicos que rebotan por todas partes?. Pues no imaginéis más:

Otra joya cargada que uno se encuentra en el amplio y convexo espacio que crece y crece cada semana lleno de bandas nuevas con tanto que decir y tan buen hacer pero que habitan en la superficie de lo ignoto y lo lejano de lo sólo accesible tras la búsqueda.

Que por cierto, el disco salió, ¡antes de ayer!. Lo más fresquito del stoner rock para vosotros todas las semanas en Belial Baez, claro.

Electric Ruin y su EP homónimo son de esos trabajos que os traigo que se os enganchará por dentro, al tímpano, las tripas y lo ojos y no os va a soltar hasta que supliquéis por más.

Cuatro temas, cuatro temas es lo que componen la ruina eléctrica y os transportarán al universo que conocéis y que sólo queréis abandonar para enfrentaros a la gris y profundamente aburrida vida que tenemos. Pero ¡hey! el Psych está aquí para ayudaros a superar vuestro día a día, porque nadie abandona la Polka, pero los afortunados que lo conseguimos tenemos algo que decir, y desde luego tenemos muchas cosas que escuchar. Y si Sabbath se juntase con Kyuss y se pusieran a tocar riffs de Zepp desde el prisma azul verdoso de la psicodelia, tocarían en Electric Ruin, amigos. O se tomarían unas cervezas juntos como mínimo. Eso seguro.

Así que ir a su página de BandCamp a disfrutar de este EP de la ruina eléctrica no es la peor decisión que vais a tomar este Lunes, desde luego que no. Y comprar su trabajo al precio que consideréis más apropiado tampoco es una mala idea en absoluto.

Como no lo es, si os va el rollo, pasaros por su FaceBook y contarles qué os ha parecido el viaje en el que Electric Ruin os han embarcado desde su Ottawa natal hasta la familiaridad de vuestras orejas.

 

También te puede interesar:

Jane’s Addiction Ritual De Lo Habitual (1990)

Imagen

Por 1985 en Los Ángeles, California, surge una banda formada por el carismático genio Perry Farrell en las voces; Dave Navarro, uno de los mejores guitarristas de la época y la zona; el 8 brazos Perkins en la batería; y el centro de la banda tal vez, Eric Avery, ya que la mayoría de las canciones de la banda se componían en base a las líneas de bajo de este señor. La banda se llamaria Jane’s Addiction

Suenan un poco a Zeppelin, Velvet Underground, y unas cuantas bandas más, todas metidas en una licuadora y dando un producto más que aceptable. En esta ocasión me centraré en una de sus obras maestras (en mi opinión obviamente), llamada Ritual De Lo Habitual, lanzado el 21 de agosto de 1990; este es su tercer disco de estudio.

Se podría decir que este disco es el que hace que la banda se dé a conocer en un nivel mucho más grande, recordando que venían de grabar el Nothing’s Shocking, otro discazo.

Claramente existe una división del disco en dos partes: la primera, que sería compuesta por las canciones 1 a 5 (Stop!, No One’s Leaving, Ain’t No Right, Obvious y Been Caught Stealing): estas eran más cortas, se nota claramente sus influencias funk en los riffs de guitarra de Navarro, y eran mucho más aptas para un formato radial (Stop! y Been Caught Stealing son 2 de los 3 singles del álbum); en la segunda parte (Three Days, Then She Did, Of Course y Classic Girl), encontramos canciones más largas, que crean un ambiente un tanto oscuro, ya sea porque son más lentas o por sus letras (Then She Did habla sobre el suicidio de la madre de Farrell, cuando el tenia solo 4 años). Resalto de esta parte el solo de Three Days, que es en el que Navarro se luce y muestra sus dotes con el instrumento.

Un disco de los 90 que es de escucha obligatoria, y una banda que marcó las bases de lo que es el rock alternativo, además de darlo a conocer.

También te puede interesar:

Halmos

Halmos

Crudo, pesado, lento, sucio, potente, riff, fuzz.

Son palabras alrededor de las que gravito cada semana encajadas dentro de seis o siete párrafos.

 

Añadid Atlanta, EE.UU. y ya tenéis la banda de esta semana.

Hoy os traigo a Halmos. Y como todas las semanas trato de aportar un poquito de variedad, esta semana creo que me vais a querer más, que me voy a ganar un poquito más vuestro tímpano.

Si bien es cierto que el stoner rock crece teniendo los pies muy enterrados en el abono primigenio para el metal que fue Black Sabbath, las ramas de Halmos han crecido fuertes, pero extrañas y retorcidas.

Halmos, tiene su toquecito grunge que yo tanto valoro (muy poquito, la verdad, pero incluso ellos mismos citan a los Melvins como grupo de referencia), pero tiene además una batería y una voz que me hace pensar sin yo querer en un thrash old-school cámara lenta.

Los riffs, en general son puramente stoner rock (Patterns) y sin embargo el disco desprende una atmósfera doom o sludge o… ¡joder! ¡para no gustarme las etiquetas bien que las uso!.

Vamos a escribir con el estómago, el disco es un agujero negro. Es un vórtice de ritmo lento y de oscuridad, pero no por ello es menos potente y agresivo. De hecho la mayor parte de los temas son un bofetón sónico del que venís aquí buscando cada semana como los esclavos musicales que somos.

Preparad la mejilla, que voy:

Ya, ya sé que dura 26 minutos. Es un concierto entero. ¿Qué queréis?, esta gente sólo tiene dos vídeos uno es este directo y el otro es un refrito de sus temas en plan anuncio. y me daba pena descartar esta banda por el vídeo.

Bueno, a lo que vamos, que el disco merece varias escuchas y si os animáis además a comprarlo, además de escucharlo gratis, lo podéis hacer como siempre en su BandCamp y como siempre, también, os podéis pasar por su FaceBook para preguntarles, por ejemplo, qué oscuros motivos les han movido a hacer desaparecer de la faz del universo digital su EP anterior, como pienso hacer yo.

Ya llega el buen tiempo, amigos, id desempolvando las gafas de sol, que dentro de poco toca volver a ensuciarnos la vista.

También te puede interesar:

Motherslug

Motherslug

 

Bueno, seamos medio serios. ¿Qué sabemos de Australia?.

Vale, eliminad todos esos tópicos que se os han venido a la cabeza. ¿Qué nos queda?.

Pues en este momento estaréis con una cantidad mayor o menor de información dependiendo de vuestra cultura general que os puede dar el éxito y la fama en programas como Saber y Ganar.

Pero si estáis leyendo esto, muy probablemente uno de los denominadores comunes a vuestra “tormenta cerebral” grupal a la que os acabo de empujar sin vosotros querer es que todos sabemos que en Australia hay rock and roll del bueno.

Y claro, como también tienen desiertos pues también tiene que haber Stoner Rock.

La banda que os traigo hoy, Motherslug, es de esos vinos que entran solos, es una de esas cervezas en una tarde sofocante estival, es tu aperitivo favorito, es una buena serie de la que pillas un capítulo por casualidad en la tele.

Su E.P. homónimo es corto y además se hace muy corto porque como todas las cosas que os he comentado no necesitaréis más de un pequeño bocado para querer acabarlo y luego volver a por más.

Yo hace algún tiempo que me empiezo los discos de manera no lineal, que a veces el orden de las canciones está muy bien elegido y alguna vez me ha jodido un buen disco. En en este caso he comenzado por Rollin’. Y he podido saborear inmediatamente la distorsión crujiente, el rock añejo, el groove oscurillo de otra época y sobre todo buen rock. Pero es que la canción que va marcando su paso cadencioso y te pone en el sendero de la batería machacona a paso casi militar (como estará el suave movimiento de vuestras cabezas si la estáis escuchando) progresa y en poco tiempo el tema muta, evoluciona y os abandona en un vacío rítmico en el que os quedaréis flotando explorando las melodías de estos Australianos.

No os preocupéis que Motherslug vuelven a por vosotros al poco tiempo con más ruido para traeros de vuelta al plano desértico del rock.

A partir de ahí no he podido dejar de escuchar los cuatro temas, muchas veces. Todos los temas son geniales, todos combinan en una mezcla equilibrada todo lo que conocéis sobre el rock con todo lo que no conocéis de su atmósfera y su melodía.

Ahora mismo la que me tiene “enbuclado” en su E.P. es Space Man en un viaje trans-fisico en el que da gusto acompañar a esta gente, oiga. ¡Qué viaje!, ¡qué historia!, ¡qué final más sólido!.

Como siempre, podéis escuchar su E.P. de media hora larga en su BandCamp y como siempre también, pasaros por su FaceBook para comprar un ticket a su próximo viaje fuera de esta realidad que conocéis y odiáis.

La semana que viene más, que por esta ya os he contado demasiado y debo callar.

Vosotros aún no lo entendéis, pero semana a semana vamos ascendiendo la ladera de Mammoth y aún no sabemos qué encontraremos en el vórtex que nos aguarda en nuestro destino.

También te puede interesar: