Halmos

Halmos

Crudo, pesado, lento, sucio, potente, riff, fuzz.

Son palabras alrededor de las que gravito cada semana encajadas dentro de seis o siete párrafos.

 

Añadid Atlanta, EE.UU. y ya tenéis la banda de esta semana.

Hoy os traigo a Halmos. Y como todas las semanas trato de aportar un poquito de variedad, esta semana creo que me vais a querer más, que me voy a ganar un poquito más vuestro tímpano.

Si bien es cierto que el stoner rock crece teniendo los pies muy enterrados en el abono primigenio para el metal que fue Black Sabbath, las ramas de Halmos han crecido fuertes, pero extrañas y retorcidas.

Halmos, tiene su toquecito grunge que yo tanto valoro (muy poquito, la verdad, pero incluso ellos mismos citan a los Melvins como grupo de referencia), pero tiene además una batería y una voz que me hace pensar sin yo querer en un thrash old-school cámara lenta.

Los riffs, en general son puramente stoner rock (Patterns) y sin embargo el disco desprende una atmósfera doom o sludge o… ¡joder! ¡para no gustarme las etiquetas bien que las uso!.

Vamos a escribir con el estómago, el disco es un agujero negro. Es un vórtice de ritmo lento y de oscuridad, pero no por ello es menos potente y agresivo. De hecho la mayor parte de los temas son un bofetón sónico del que venís aquí buscando cada semana como los esclavos musicales que somos.

Preparad la mejilla, que voy:

Ya, ya sé que dura 26 minutos. Es un concierto entero. ¿Qué queréis?, esta gente sólo tiene dos vídeos uno es este directo y el otro es un refrito de sus temas en plan anuncio. y me daba pena descartar esta banda por el vídeo.

Bueno, a lo que vamos, que el disco merece varias escuchas y si os animáis además a comprarlo, además de escucharlo gratis, lo podéis hacer como siempre en su BandCamp y como siempre, también, os podéis pasar por su FaceBook para preguntarles, por ejemplo, qué oscuros motivos les han movido a hacer desaparecer de la faz del universo digital su EP anterior, como pienso hacer yo.

Ya llega el buen tiempo, amigos, id desempolvando las gafas de sol, que dentro de poco toca volver a ensuciarnos la vista.

También te puede interesar: