Grizzly

El primer asentamiento en el territorio de Budapest fue construido por los celtas antes del año 1 a. C. y fue ocupado más tarde por los romanos (según la Wikipedia, claro).

 

 

Y desde entonces han ido pasando un montón de cosas hasta el 25 de Junio del 2012, momento en el que Grizzly lanzaron al precio que tu consideres más justo el pedazo de EP que os traigo hoy.

En verdad, en verdad os digo, lectores y lectoras que debéis temer la ira de los Húngaros, porque… porque si, porque son uno de esos pueblos antiguos y sabios. Porque le llevan dando a la música desde que el mundo es mundo, por su cultura y por su historia. Y porque puestos a tener mala baba, hacer música ruidosa y darle al rock desértico y sucio le dan como el que más.

Esta semana me hacía falta (y la que viene me hará más falta) un poco de adrenalina musical. De esa que sabéis, esa potencia que te acelera un poco el ritmo cardíaco y te oscurece un poco la mirada mientras se te arruga un poco de más el ceño.

En fin, ya sabéis de qué os hablo; de esto:

Grizzly, como habéis adivinado son de Hungría y el año pasado se marcaron (y grabaron) seis temas llenos de rabia, guitarras, baterías potentorras, bajos graves y un cantante a salto de caballo entre el stoner rock y el sludge dándolo todo en cada frase pero con una habilidad para cambiar de registro cuando el tema lo pide (como en The Guilt) que asusta un poco.

Sabéis que yo nunca os comento las canciones. Creo que parte de la gracia de descubrir nueva música es, precisamente, hacerlo, descubrir. La experiencia de adentrarte en soledad en el trabajo de otras personas siempre es interesante y no hay mucha necesidad (o no debería en mi mundo) de que nadie te coja de la mano para pasearte, que ya somos todos mayorcitos. Pero la verdad, que con este EP, Dead For Fifty-Two Hours siempre me hace volver al inicio de la canción cada vez que termina unas tres o cuatro veces en cada escucha del EP. No sé si será ese bajo al principio grabado tan “al natural” o el ruidillo de fondo de la grabación al principio y que desaparece en cuanto toda la banda empieza a hacer lo suyo que suena a grabación honesta.

Bueno, o que el final tienen un regusto NIN que tira de espaldas.

O simplemente que es un temazo.

Con una producción impecable y estos seis temas tan redondos, lanzaron Fear My Wrath el EP que os traigo hoy y que como siempre podéis escuchar gratis y esta vez descargar al precio que consideréis que vale la obra de estos cuatro Húngaros desde su BandCamp.

Probad, hijos e hijas míos, probad, que os vais a quedar atrapados en las zarpas del oso húngaro en el primer tema, hacedme caso.

En cualquier caso (y cualquier caos) también os podéis dar una vuelta por el FaceBook y preguntar a estos cuatro Húngaros para cuando nos dan un poco más de este rock que hacen tan bien.

La semana que viene más, que ahora voy a quitarme el polvo de las botas.

 

 

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